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¿Te llegó el link de WhatsApp? Entra aquí para ver exactamente qué botón oprimir y bajar tu sesión de fotos completa al instante.



1. Abre el WhatsApp

Toca el link azul y copia la contraseña que te envié.





2. Pon la contraseña

En la pantalla negra, escribe la contraseña y dale al botón azul "GO".




3. Entra al álbum

Cuando veas tu foto con tu nombre y fecha, solo toca el botón "View Photos".




4. ¡IMPORTANTE! El botón secreto 👇

No pierdas tiempo bajando foto por foto. Para bajar la galería completa de una vez:

  1. Mira en la esquina de abajo a la izquierda.

  2. Toca el icono de la flechita (⬇️).



Mira bien el icono:

Es este de aquí. Al tocarlo, se bajan todas las fotos a tu celular o computadora automáticamente.



📦 ¿Qué hago con el archivo ZIP? (¡Lee esto!)

Cuando descargas la galería completa, el sistema guarda todas tus fotos dentro de una "caja digital" cerrada (archivo .zip) para que bajen rápido y no tengas que guardar 100 fotos una por una.

Tu teléfono abre esa caja automáticamente. Aquí te explico cómo:


🍎 Si tienes un iPhone:

  1. Busca la flechita de descarga: En la barra de dirección de tu navegador (Safari o Chrome), verás una flechita azul pequeña bajando o un checkmark. Tócala y selecciona "Descargas" (Downloads).

  2. Toca el archivo ZIP: Verás un archivo que dice gallery.zip. Solo tócalo una vez con el dedo.

  3. La magia de la Carpeta Azul: Al tocarlo, tu iPhone creará automáticamente una carpeta azul justo al lado.

  4. Abre la Carpeta Azul: ¡Entra en esa carpeta azul nueva! Ahí están todas tus fotos sueltas y listas para ver o guardar en tu carrete.


🤖 Si tienes Android (Samsung, etc.):

  1. Cuando termine la descarga, te saldrá una notificación arriba. Dale a "Abrir".

  2. Si se te fue la notificación, ve a la aplicación llamada "Mis Archivos" o "Files".

  3. Toca el archivo gallery.zip.

  4. El teléfono te preguntará si quieres "Extraer" (Extract). Dale a ese botón.

  5. ¡Listo! El teléfono sacará todas las fotos y las pondrá en una carpeta nueva para que las veas.



🆘 ¿Todavía nada?

Mira, si con las flechas, las fotos y la explicación en arroz y habichuelas todavía no te sale... ¡No tires el celular contra la pared! 🤣

Está bien, a veces la tecnología nos gana (o simplemente no es tu día). Si de verdad te trancaste y no hay manera, escríbeme por WhatsApp. Lo resolvemos juntos, porque si no entendiste esto, definitivamente necesitas ayuda VIP.



 
 
 


Se acerca el día de la sesión. Tienes el outfit "acicalao", el lugar es hermoso y todo parece perfecto. Pero de repente, te entra el frío olímpico y el pensamiento intrusivo número uno de todo boricua frente a una cámara:


"Mera, es que yo no soy modelo. Yo me frizo. ¿Qué hago? ¡Voy a salir to' virao!"


Si te has dicho esto frente al espejo, respira profundo. Lo que más te estresa antes de una sesión es, irónicamente, lo único que no necesitas saber hacer: "Posar".


El mito de la "Pose Perfecta"

El problema es que pensamos que posar significa congelarse. Nos ponemos nerviosos, aguantamos la respiración y, sin querer, nos convertimos en un robot. Nos enfocamos tanto en "¿dónde pongo el pie?" o "¿se me ve la barriga?" que se nos olvida lo más importante: disfrutar el momento.


Cuando te pones rígido, la foto pierde vida. Pero cuando te relajas y te "sueltas", sucede la magia.


Tú ya sabes posar (aunque no te des cuenta)

Te voy a contar un secreto: Los mejores movimientos son los que haces cuando nadie te está mirando.


Esa manera en que te acomodas el pelo, cómo caminas relajado o esa mirada cómplice que le echas a tu pareja... ESAS son las poses. Lo que hace que una foto se vea brutal y elegante, no es que imites una pose rara de Pinterest. Es que seas .


Aquí te dejo dos trucos rápidos para eliminar los dos miedos más grandes:

Tip 1: El truco de las "Manos Ocupadas"

Si tu estrés es "¿qué hago con las manos?", la solución es simple: Dales un trabajo.


Cuando no sepas qué hacer, interactúa con lo que tienes puesto. Juega suavemente con un botón de tu camisa, acomódate el reloj, pon una mano relajada en el bolsillo (dejando el pulgar afuera) o toca tu cabello suavemente. Al mantener las manos "haciendo algo", tus hombros bajan automáticamente y te ves mucho más natural.


Tip 2: El "Hack" para el miedo numero 1 (La Papada)

Este es el clásico: "Por favor, que no se me vea la papada".


Muchas veces la papada sale en las fotos no porque la tengas, sino por la postura. Cuando nos ponemos nerviosos, tendemos a echar la cabeza hacia atrás, pegando la barbilla al cuello. ¡Error! Eso hace que se marque todo.


El truco: Imagina que tienes un hilo en la frente que te hala suavemente hacia adelante.

  1. Echa la frente un poquito hacia el frente (como si quisieras escuchar un chisme mejor).

  2. Baja ligeramente la barbilla.


Al despegar la barbilla del cuello y adelantarla, creas una sombra en la mandíbula que te hace ver sharp y estilizado al instante.



Mi trabajo no es cambiarte, es dirigirte

Aquí es donde entro yo. Tú no tienes que preocuparte por recordar todo esto; eso déjamelo a mí.


Mi trabajo es observar esos movimientos que tú haces naturalmente y dirigirlos sutilmente. Yo estoy ahí para decirte: "Adelanta un chin la cara hacia mí" o "Relaja esa mano". Yo cuido los ángulos para que salgas espectacular, tú solo encárgate de vivir la experiencia.


¿Listo para poner estos trucos a prueba?

No dejes que los nervios te quiten las ganas de tener recuerdos bonitos. Yo me encargo de los ángulos y la iluminación; tú solo trae tu personalidad (y acuérdate del hilo en la frente 😉).

Tengo espacios abiertos para las próximas semanas. Cuéntame qué tipo de fotos tienes en mente y hagámoslo realidad.

 
 
 

Cuando pensamos en una sesión de fotos, a veces lo primero que viene a la mente es el precio. Pero una sesión profesional va mucho más allá de tomar unas fotos bonitas. Aquí te explico qué incluye y por qué es una inversión que vale la pena:



1. Una experiencia guiada de principio a fin

Desde el momento en que me escribes por WhatsApp o por redes, te ayudo con todo: ideas de vestuario, lugares, qué llevar, cómo prepararte, etc. Muchos clientes me dicen “no sé posar”, y yo les digo “¡tranquilo, eso me toca a mí!”. No se trata de posar perfecto, se trata de capturar momentos reales, bonitos y que reflejen quién tú eres.

2. Conocimiento del área

Puerto Rico tiene spots brutales para fotos, y el área noroeste está llena de joyitas escondidas. A veces no hay que ir muy lejos: un campo bonito en Quebradillas, una playa tranquila en Aguadilla o un rincón con historia en Isabela pueden ser el fondo perfecto. Conozco muchos de estos lugares, y también cuándo hay menos gente o mejor luz.

3. Edición profesional con cariño

Cada foto pasa por un proceso de selección y edición detallada. Quito imperfecciones menores, ajusto la luz, el color y le doy ese toque final que hace que cada imagen luzca como de revista, pero sin perder lo natural. Es como el sazón en la comida: sin eso, no es lo mismo.

4. Entrega segura y fácil

Todas tus fotos se entregan en una galería online privada, fácil de usar y accesible desde cualquier dispositivo. Desde ahí puedes verlas, descargarlas en alta calidad, compartirlas con tu familia o hasta ordenar impresiones si lo deseas.

Vivimos en una era digital, y tener tus recuerdos en formato digital no solo es más práctico, sino que también significa que siempre los llevas contigo. Como casi nunca salimos de casa sin el celular, esas fotos especiales van contigo a donde vayas. No hay que esperar semanas ni preocuparse por un USB — tus recuerdos están a un clic de distancia, siempre listos para revivirlos cuando quieras.

5. Un recuerdo que se queda contigo

Las fotos no solo son para hoy. En unos años vas a mirar atrás y agradecer tener ese pedacito de historia guardado. Ya sea una sesión familiar, de pareja o de cumpleaños, esos momentos no vuelven.

He tenido el privilegio de acompañar a personas en momentos especiales de sus vidas: celebraciones, logros, reuniones familiares... y también he vivido cómo, con el paso del tiempo, algunas de esas personas ya no están. A veces me escriben clientes para decirme que su papá, su mamá o su abuelo ha partido, y que una de las cosas más valiosas que les quedó fue aquella foto que capturamos juntos.


Por eso creo con todo el corazón que las fotos no son simplemente imágenes. Son vivencias detenidas en el tiempo. Son abrazos que no se olvidan, miradas que se sienten y recuerdos que, en ocasiones, se vuelven el último regalo de quienes más amamos.


Capturar esos momentos es un privilegio. Porque no se trata solo de una foto bonita, sino de preservar lo que realmente importa: la historia de tu vida y las personas que la hacen especial.


Extra tip:

Siempre recomiendo guardar las fotos en más de un lugar. Bájatelas al celular, súbelas a Google Drive y, si puedes, mándalas a imprimir. ¡No hay nada como verlas en físico!

 
 
 
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© 2024 BY ALEX PIÑEIRO PHOTOGRAPHY

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Alex piñeiro photogyaphy Freelance 

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